martes, mayo 12, 2020
BIOTECNOLOGÍA AL PLATO
En toda guerra —y nadie dude que es una verdadera
conflagración mundial lo que nos ha impuesto el nuevo coronavirus— cada quien
tiene su misión, aun cuando haya capacidad y voluntad para responder ante
cualquier tarea que se encomiende.
Así sucede en
la sede con que cuenta el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)
de Cuba en la provincia de Camagüey, cuyos trabajadores, unos 120 en total,
podrían concentrar su poder investigativo en estudios relacionados con la
búsqueda de productos para combatir a ese mortal virus.
Pero como
explica el Doctor en Ciencias Nemecio González Fernández, director la
institución camagüeyana, mientras el
colectivo del frente capitalino desarrolla líneas investigativas así, los
especialistas de aquí se mantienen activos para asegurar una retaguardia que se
torna cada vez más estratégica en tiempos de coronavirus o no: la defensa
biotecnológica del ámbito agropecuario.
No por
casualidad, la MSc Tatiana González
Estévez, Coordinadora Nacional de Productos Estratégicos Agropecuarios del
Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), reconoció tales
resultados en declaraciones publicadas por el periódico Adelante, de Camagüey.
Segunda
institución así abierta en el país, inaugurada por el Comandante en Jefe Fidel
Castro Ruz el 25 de julio de 1989, el CIGB de Camagüey es, en la práctica, una
extensión o unidad docente de la Universidad Ignacio Agramonte y Loinaz, algunos
de cuyos estudiantes se insertan en la rutina científica del centro, realizan
allí sus prácticas e incluso pasan a formar parte del colectivo una vez
egresados en especialidades afines.