lunes, junio 18, 2018

 

PAPA, TRAS LA LLUVIA



Pues sí, las lluvias han traído papa en la provincia de  Ciego de Ávila.


No para todo el mundo, desde luego; pero sí para los más necesitados.

Concretando una decisión del país, se realiza por estos días una nueva "vuelta" del tubérculo, que asegura otras dos libras para cada consumidor residente en los municipios de Florencia, Chambas y Móron.

Precisamente esos fueron los territorios más perjudicados por las lluvias, a finales del pasado mes de mayo.

Si bien la cantidad de producto que, de manera diferenciada, se le está haciendo llegar a cada hogar no satisface totalmente las necesidades, sí ayuda a aliviar la situación para los miembros de esas familias, opinan directivos y especialistas del sector.

Tal ayuda se torna posible gracias a las condiciones de almacenamiento y conservación del tubérculo con que cuenta Ciego de Ávila, una de las provincias cubanas que, año tras año, intervienen en la campaña de ese cultivo. 
 
Como informó recientemente Invasor, el agro avileño inscribió 16 024 toneladas: 410 por encima de lo que se planificó cosechar en las 852 hectáreas plantadas esta vez.

Ello permitió cumplir el compromiso con destinos fundamentales como los de industria (10 000 toneladas), semilla con vistas a la venidera contienda, turismo mediante asignaciones frescas, así como distribución para consumo de la población.



jueves, junio 14, 2018

 

PADRES, HIJOS, NIETOS... DICHA




Atribuido, por unos, a José Saramago, Premio Nobel de Literatura (1998), y negado como tal, por otros, este texto, que en los últimos años ha circulado por redes sociales, e Internet en general, viene a la medida del tercer domingo de junio, Día de los Padres, cuya celebración volverá a devenir acontecimiento en todos los hogares cubanos, dentro de unas 72 horas.

De Saramago o no, aquí está, para todos los que conocemos, valoramos y agradecemos la insuperable dicha de ser Padres y la (idem) de ser Hijos:




"Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje.

Sí, Eso es! Ser madre o padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. Perder? cómo? No es nuestro? Fue apenas un préstamo… el más preciado y maravilloso préstamo, ya que son nuestros solo mientras no pueden valerse por sí mismos, luego le pertenecen a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos, pues a nosotros ya nos bendijo con ellos"




viernes, junio 08, 2018

 

INSUSTITUIBLE



Quiero seguir recibiendo
mañana
ese beso espontáneo e incondicional
de mi hijo
y no la flor o el ramo de rosas
que sus manos pongan sobre mi eternidad.
Quiero seguir escuchando su voz
y ese Papá
que hasta más allá de mi partida
me sonará a palabra recién nacida de sus labios.
Quiero que no deje de venir a preguntarme
ante la misma duda que
de otro modo
solo podría encontrar respuesta imaginaria.
Quiero seguir sintiéndolo
acomodado sobre mis piernas de carne y huesos
mientras conversamos
y no sentirlo hecho silencio y recuerdos
lejanos en el tiempo, en la distancia
durante esas tardes de tenue brisa
sentado sobre mi esqueleto de granito.
Y es que necesito seguir alimentando
mis pulmones
hasta con el dióxido de carbono
que él despide
y retoñar yo mismo en su retoño
y volver a gorjear, yo,
con mi meñique entre los dedos de mis nietas
a la vista de él
o lo que es igual:
a la vista del Mundo

(Ciego de Ávila 29 octubre 2017)

 

INMUNE




Bienvenida seas

allá

de vuelta a lo terrenal

... si es que desciendes.

Yo seguiré flotando en el idilio etéreo

en eso a lo que llaman imposible,

por un tiempito más,

hasta que expire el tiempo,

aquí

tan lejos como pueda de mentiras in vitro

de traiciones clonadas por generaciones enteras

de simulaciones que ramifican y hasta florecen

de apariencias pasadas por agua bendita

de la moral sin identidad propia ni registro civil

de la palabra volando sin volante alguno

del compromiso amnésico

de ese gemido todoterreno

a la medida común del dolor o del placer...

Déjame, Vida,

plantado en esta muerte eterna y acaso prematura

que respira tan saludablemente

en la que soy mejor que ayer

y ojalá un poco menos que mañana

sin dejar de ser yo:

el pobre más rico de este mundo

sin otra fortuna que la carencia total

de esas miserias depositarias del alma

que ponen a la felicidad en bancarrota.

(Ciego de Ávila, 26 de octubre de 2017)




miércoles, junio 06, 2018

 

EN-CAUCEMOS EL ASUNTO



¿Por qué si antes llovía mucho más  no se inundaban tanto los campos y, sobre todo, la ciudad?

No sé cuántas veces he escuchado esa interrogante.

Con el perdón de expertos y especialistas, trataré de exponer uno de esos puntos de vista que no solemos halar de informes, textos o intervenciones asamblearias, sino más bien, de la lógica y del sedimento que dejan calendarios de paciente observación.

Es obvio que décadas de sequía trajeron un efecto muy nocivo para los mismos cauces por donde antaño fluía el agua sin dificultad.

No hay que hacer un doctorado para saber, y ver, cómo en ríos, arroyos, canales, vaguadas y otros afluentes, la yerba fue plantando irrespetuosa bandera, en contubernio con otros exponentes de mayor porte en el reino vegetal, cuyas raíces, troncos y hasta “extremidades”  creaban, cada vez más, una obstrucción nada favorable para las aguas… cuando volviera a llover “como antes”.

Años de también apretada sequía financiera —con un poco de desatención y falta de luz larga— conllevaron a no asegurar oportuno mantenimiento, sobre todo en los lugares más proclives a inundación, o al desbordamiento de las aguas.

Y ella, el agua, no entiende mucho de orden cuando la naturaleza o el propio hombre le desordenan su paso.

Lo que bajó, a campo traviesa, para La Turbina, en la ciudad de Ciego de Ávila, y lo que, insuficientemente, pudo liberar ese embalse, por el inoperativo estado del drenaje urbano (el mismo que antes sí respondía, o respondía mejor) es uno entre los muchísimos ejemplos que podríamos citar, sin tener que desbordar los márgenes de la geografía avileña.

¿Cierto o no, moronenses, chamberos, florencianos, majagüenses…?

Ello, sin hablar de los millones de metros cúbicos del insustituible líquido que escapan, sin remedio, hacia el mar, por no disponerse  de embalses o de sistemas que, también es verdad, nunca antes fueron, quizás, imprescindibles. Pero… cuidado. Los tiempos y el clima siguen cambiando.

Pareciera que durante años nos preparamos, o nos concentramos, en una sequía que prolongó sed a su antojo, con marcado daño para la agricultura, el consumo humano, industrial, animal… ¿pero previmos o nos preparamos, a la vez, para que las aguas no se nos fueran de la mano en caso de lluvias intensas, o eso tuvo más de plan que de real?

Las recientes lluvias quedan como una especie de tarea pendiente, para reflexionar y resolver  “en casa”.

No dejemos que sea respondida solo por quienes tuvieron que subir equipos electrodomésticos y otras pertenencias de valor sobre la mesa, ante la avalancha que elevó aguas más allá de las rodillas.

¿Responsabilidad? De todos. De esas estructuras estatales a las cuales nos encanta achacarles cuanto problema o insuficiencia hallamos, pero también a todos esos ciudadanos que por indisciplina o descuido, falta de rigor institucional y de control, construyeron sobre cauces, hicieron tranques para sembrar o los desviaron para beneficio propio. 

Y usted puede jugar con un balón de futbol toda la vida, pero con la naturaleza no se juega, ni se le desatiende y mucho menos se le desafía irreverente e innecesariamente.



miércoles, mayo 30, 2018

 

APRECIA MACHADO VENTURA LABOR DE CIEGO CONTRA LA LLUVIA




Frente a los perjuicios ocasionados por las lluvias asociadas a la Tormenta Tropical Alberto, los territorios más afectados podrán salir adelante.

En esos términos lo reiteró José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido, durante un recorrido por  Ciego de Ávila, en el que constató el empeño del territorio para recuperar áreas agrícolas e instalaciones productivas.

Si bien no todo está resuelto, ni se solucionará de un día para otro, tampoco se trata de una desgracia que no podamos superar, dijo animado por el optimismo circundante.

En la Empresa Agropecuaria La Cuba ponderó las labores para salvar todo el plátano apto para consumo, reinstalar la infraestructura de riego derribada, también, por uno de los tornados que azotaron la zona y reincorporar cuanto antes esas áreas a la producción bananera.

Orlando Pérez Pedreira, delegado de la Agricultura , ofreció detalles acerca del favorable saldo  que deja la campaña del tubérculo, cuyos destinos principales (industria, turismo, semilla y consumo) se cumplen. 

A continuación, Machado Ventura apreció labores que permiten aprovechar unas 40 toneladas de piña afectada por la lluvia, que si bien no podría comercializarse fresca en el exterior, sí puede destinarse a la población y ser procesada industrialmente con vistas al turismo o a la exportación, en forma de jugo, segmentos y rodajas.  

Similar ambiente constató, luego, en la Empresa Agropecuaria Cubasoy, mediante labores mecanizadas dentro de unas 700 hectáreas de maíz aptas para cosecha, además de calabaza, acopiada también, sin pérdida de tiempo, tras la lluvia.

“En lo adelante podemos lograr más… Ustedes, los avileños, tienen experiencia y tradición”, aseguró Machado Ventura, casi al final del periplo.

A pocos metros, un equipo perforaba el terreno. Para todos, la idea estaba más clara que el agua del henchido manto freático: producir todo el alimento posible. 

Machado Ventura estuvo todo el tiempo acompañado por Félix Duarte Ortega (a la derecha en foto) y Raúl Pérez Carmenate, (detrás, sin gorra), Primer Secretario del Partido en Ciego de Ávila y Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, respectivamente.



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