miércoles, enero 01, 2014
Mientras Raúl habla... COMPROMISO DE PUEBLO
Salgo de casa, apenas por un par
de minutos —a riesgo de perder lo que otros siguen escuchando en todo el país—
y, en efecto: la calle está completamente vacía. Ni un alma siquiera en el
pequeño parque rodeado de edificios y viviendas familiares. Hasta las
bicicletas, coches y autos que habitualmente circulan por este lugar parecen
haberse “recogido” junto a sus dueños…
En otras partes de la ciudad el
panorama prometía ser idéntico, minutos antes de que el reloj marcara las seis
de la tarde.
Cinco o seis décadas atrás, la
causa de tan escasa presencia humana a ras de calle, tal vez hubiera estado en
aquel frío, por entonces tan consustancial a los meses de invierno. Pero este
primer día de enero permite estar tranquilamente en camiseta e incluso sin
camisa dentro del hogar, o con el más fino tejido en áreas
públicas.

Claro que hay expectativas.
¿Quién no desea para la nación un 2014 mucho mejor en el orden económico y
financiero, equivalente a que también lo sea en el seno familiar? Para ello
habrá que trabajar, y bien duro, desde luego.
¿Quién puede ignorar que
seguiremos enfrentando bloqueo, subversión, guerra mediática y otros zarpazos
similares?
¿Acaso es solo para Santiago el
llamado a respetar la planificación física, el ordenamiento territorial y otras
conductas o formas de disciplina inherentes a nuestra sociedad e imprescindibles
para ella hoy?
Claro que no.
Por eso, mientras Raúl
interviene el grueso de la población escucha atenta en cada vivienda… Es obvio
que todo el mundo lo sabe y lo siente: la Revolución “sigue sin compromiso
con nadie absolutamente: solo con el pueblo”, tal y como reitera, antes de que
su voz se mezcle con el aplauso de los santiagueros y con las múltiples
expresiones que brotan en toda Cuba.