sábado, junio 23, 2012
EL TIC TAC DE TU DOLOR

La muerte de Roberto González Sehwerert, hermano de René, me entristece hasta el fondo de los sentimientos.
Pocas veces supe de dos hermanos que se adoraran tanto, desde la niñez hasta el último segundo de existencia común.
Roberto se nos va físicamente, con el dolor espiritual de saber a René aún prisionero: prisionero de la obstinada política del gobierno norteamericano contra Cuba; prisionero de una "libertad supervisada" que en nada altera su anterior e injusto status de condenado.

Puedo imaginar, a René, comprimiendo un sollozo dentro de sí con la misma ternura que Roberto le comprimió su mano la última vez que hablaron.
Ninguna razón hay para una lejanía geográfica, absurda y arbitraria, que deviene multiplicada sanción contra la inocencia, prolongación de la injusticia...
Sigue plantando pues, René, más fuerte aún tus virtudes, valores y principios en ese tronco de Hombre que llevas dentro… desde el cual remonta altura una flor: tu mejor Flor, hasta Roberto.