martes, abril 12, 2011
CUBA PROTEGE SUS ÁREAS NATURALES
Mientras la naturaleza gime en no pocas zonas del planeta frente a la inclemente acción del hombre y a una voluntad política que no siempre conjuga discursos y acciones, mi Cuba sigue empeñada en preservar cada vez mejor su entorno.
Organismos, entidades y organizaciones unen fuerzas a favor del cuidado en las 253 áreas protegidas que hoy se asientan sobre la geografía nacional.
Me place decirlo hoy 12 de abril: Día mundial de las áreas protegidas.
Para llevar adelante ese propósito, el país cuenta con un sistema integral que incluye a 13 programas, según declaró recientemente en Las Tunas Ismenia Abreu Santovenia, especialista del centro nacional correspondiente.
En general, las áreas protegidas cubanas abarcan el 19, 93% de la superficie del país, y entre las más importantes están 14 parques nacionales, 25 reservas ecológicas, los paisajes culturales de la humanidad Viñales y Desembarco del Granma, así como reservas de la biosfera en Guanahacabibes, Sierra del Rosario, Ciénaga de Zapata, Baconao, Cuchillas del Toa y Buenavista (que cubre parte de las provincias de Villa Clara, Sancti-Spíritus y Ciego de Avila).
Aunque la primera área protegida en Cuba fue declarada en 1930 (Sierra de Cristal, en Holguín), solo después de 1959 cobraron forma concreta y organizada esos objetivos, mediante la voluntad del gobierno revolucionario.
Junto a la labor del CITMA, en estrecho nexo con otras ramas y sectores, es preciso acentuar también el conocimiento, la educación y la cultura de la población, con respecto a la preservación de la flora, la fauna, la atmósfera, los mares, el suelo y otros recursos naturales como el agua: algunos sumamente escasos a escala mundial, en peligro de extinción o bajo efectos de contaminación.
Me place decirlo hoy 12 de abril: Día mundial de las áreas protegidas.
Para llevar adelante ese propósito, el país cuenta con un sistema integral que incluye a 13 programas, según declaró recientemente en Las Tunas Ismenia Abreu Santovenia, especialista del centro nacional correspondiente.
Aunque la primera área protegida en Cuba fue declarada en 1930 (Sierra de Cristal, en Holguín), solo después de 1959 cobraron forma concreta y organizada esos objetivos, mediante la voluntad del gobierno revolucionario.
Junto a la labor del CITMA, en estrecho nexo con otras ramas y sectores, es preciso acentuar también el conocimiento, la educación y la cultura de la población, con respecto a la preservación de la flora, la fauna, la atmósfera, los mares, el suelo y otros recursos naturales como el agua: algunos sumamente escasos a escala mundial, en peligro de extinción o bajo efectos de contaminación.