jueves, diciembre 30, 2010
HA MUERTO UN SEÑOR ESCULTOR
Ninguna muerte es buena, ninguna tranquiliza, ni siquiera la que llega por voluntad propia.
Por eso hay tristeza en la escultura tunera. Ya no existen las manos ni la vida de uno de sus máximos exponentes: Armando Hechavarría.
Decisivo en el rescate del movimiento que signó a ese género en los años 70 de la pasada centuria, Hechavarría siempre ha estado entre las figuras mas admiradas, carismáticas, respetadas y queridas.
Severas afecciones cerebrales lo indujeron, poco a poco, a trágico desenlace.
Físicamente se ha ido. Su huella, en cambio, llega, está y seguirá modelando los contornos artísticos de la vida y del acontecer cultural en Las Tunas y más allá.